Cóctel Martini es la deliciosa y deseada copa por todas, y cuando digo todas, pues ya sabemos quienes somos todas, el Martini tiene una larga historia que no vamos a saber nunca el día en que apareció, por mas que busquemos, ¿Cómo vamos a saber? Ahí el problema que nunca lo sabremos, pero algo que si sabemos, es que el Martini es muy rico, y especialmente pedido en bares y clubs por todas nuestras amigas.

Y por si algunos no lo sabían el tradicional es martini seco (Dry Martini), aunque ya hay una gran variedad de sabores que no sabemos cuantos hay y quien los invento, pero el original tiene algo de historia.

El Martini tiene una larga historia, se rumora que se creo alrededor de 1910, no se sabe con exactitud pero esta es la especulación. Su nombre podría derivar del Sr. Martini, jefe de barra de la sala Knickerbocker Club de Nueva York en la primera década del siglo XX. Otra teoría lo relaciona con un Sr. Martínez, que pudo inventar el cóctel en un bar de Boston, a finales del siglo XIX. También puede derivar de la marca de vermú Martini & Rossi, que exportaban sus productos a Estados Unidos mucho antes de que el cóctel existiera.

Existen numerosas anécdotas o leyendas relacionadas con el Martini. Cuando se derogó la Ley seca estadounidense, el recién elegido presidente Franklin Delano Roosevelt preparó un Martini seco en la Casa Blanca para oficializar el mandato; años después, en la Conferencia de Teherán de 1943, el mismo Roosevelt le preparó un Martini a Stalin, quien opinó que enfría más el estómago que otra cosa, opinión desmentida por su sucesor, Nikita Kruschev, quien tras beberse uno especialmente fuerte dijo que era la más letal de las armas estadounidenses.

Son también varias las teorías y leyendas sobre las proporciones exactas del Martini. Se dice que el primer ministro británico Winston Churchill era conocido por preferir un Martini seco al que se mostraba, sin añadir, el vermú. También se dice que Ernest Hemingway gustaba de una alta proporción de ginebra (15 a 1), en vez de la mezcla clásica (8 a 2).
martini
Es también conocida la discusión sobre el modo de preparación del Martini, representada en la cultura popular en la figura de James Bond, el personaje del novelista inglés Ian Fleming, quien en todas sus películas, cuando pide su bebida favorita, añade: agitado, no removido, lo que se denomina en rigor un “Bradford”. W. Somerset Maugham declaró por otro lado que un Martini debe siempre ser removido, no agitado, de modo que las moléculas descansen sensualmente unas sobre las otras. La diferencia entre mezclar o agitar el cóctel es realmente indistinguible, y la elección de uno u otro método recae en la creencia de que, de algún modo, la bebida se ve afectada por el modo de preparación.

Su popularidad es tal que ha dado nombre a la más universal copa para cóctel, de forma triangular, que se denomina copa de Martini o de cóctel.
Esto es algo muy fácil de hacer para los que nos gustan los cócteles y sin gastar tanto, además puedes invitar a tus amigos y prepararles. Algo que frecuentemente nos sucede a muchos es cuando preparamos un cóctel decimos, pero no sabe igual al del bar, claro que no, porque el que nosotros preparamos sabe mejor, porque esta hecho con amor y con ingredientes que tu comparaste, y no es como en el bar que tienen todo ahí amontonado.

Según los expertos de International Bartenders Association dicen que la receta se prepara de esta manera:

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Cóctel Martini
Tiempo de preparación 5 Minutos
Raciones
Persona
Ingredientes
Tiempo de preparación 5 Minutos
Raciones
Persona
Ingredientes
Instrucciones
  1. Añadir los ingredientes en un vaso para mezclar con cubos de hielo agitarse perfectamente bien, servirlo sin hielo en una cofa enfriada, exprimir dentro de la copa el zumo del limón y adornarlo con una aceituna cruzada.
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